Dieta Paleo sin Huevo

El huevo es un alimento básico dentro de cualquier tipo de dieta.  Su elevado contenido de proteínas y nutrientes, así como vitaminas y aminoácidos, son necesarios, ya que el organismo no los produce por si solo.

Sin embargo existen dietas que excluyen este alimento de su menú, bien sea por preferencias, o algún tipo de intolerancia al alimento como alergias, o condiciones geográficas en las que el huevo se dispara en precios o escasea.

Una dieta Paleo sin huevos, se basa en el consumo del menú paleolítico que comprende alimentos de origen animal y vegetal sin ningún tipo de procesamiento industrial, excluyendo el consumo de huevos, bien sea de gallina, o de otras aves, y sustituyendo sus proteínas por las contenidas dentro de otros alimentos Paleo.

La mayoría de los alimentos Paleo incluyen en sus nutrientes los contenidos en el huevo, pues sus propiedades están basadas en proteínas y vitaminas en varios niveles, las cuales conseguimos perfectamente en las carnes, pescados, verduras y vegetales.

Componentes nutricionales del Huevo y cómo sustituirlos

El huevo agrupa ácidos grasos, antioxidantes como el selenio, la vitamina E, Omega 3, grasas insaturadas, que son beneficiosas para la salud, y ácido fólico. Todos fundamentales para el buen funcionamiento del organismo, por lo que no es recomendable eliminarlos de nuestra dieta.

El huevo además resulta una fuente importante de vitamina A, D, niacina, vitamina B12, fósforo hierro, cinc y selenio.

Alimentos Paleo que pueden sustituir los nutrientes del Huevo

Las proteínas y componentes nutricionales del huevo, pueden ser sustituidos por otros alimentos como:

Productos de origen animal  como el pollo, la pechuga de pavo, la carne y el pescado son los que más se acercan al valor nutrimental del huevo.

Cereales naturales como el maíz y la avena en hojuelas, también aportan proteínas al organismo.

Frutas de verano aportan variedad amplia de vitaminas C, E y D, además el aguacate y el plátano son ricos en proteínas.

Leguminosas como frijoles, lentejas y garbanzos, ya que son una buena fuente de proteínas y resultan versátiles en su preparación.

Algunos lácteos crudos, como la leche y el yogurt contienen una buena cantidad de proteínas que podrán sustituir las del huevo.

  • El algunos países ocurre el fenómeno, de que los precios se disparan o se vive una temporada del año en la que el producto escasea, por lo que se recomienda, estar atentos a los alimentos que pueden sustituir los componentes nutricionales de este preciado alimento.