Dieta Paleo con Lácteos

Aunque existen tendencias de médicos nutricionistas que apuntan a que los lácteos están en un nivel intermedio para entrar o no dentro de alimentos Paleo, la verdad es que este grupo de alimentos son rechazados nutricionalmente según la dieta paleolítica, por lo que no forman parte de este tipo de alimentación.

Los lácteos pasteurizados (la mayoría que encontramos en el supermercado), no son recomendados de ninguna forma en la dieta.

La dieta Paleo asume el consumo e lácteos sólo si estos son crudos, es decir, sin ningún tipo de fermentación o pasteurización, y que sean de animales alimentados con pasto al aire libre.

Sin embargo hay otras consideraciones por las que una amplia población excluye los lácteos de su dieta, bien sea por rechazo, por veganismo, o por intolerancia a los lácteos, esta última, la condición más frecuente en la población.

Formas de consumo de Lácteos Paleo

Como ya lo mencionamos, la dieta Paleo agrupa solo lácteo crudos:

Leche de cabra alimentado con pasto

Leche entera de vaca alimentada con pasto

Yogurt natural

Queso curado o kéfir

En qué consiste la Fermentación

La fermentación es un proceso mediante el cual se incrementa la durabilidad de los lácteos, con la intensión de  mejorar la digestibilidad e incorporan probióticos beneficiales a nuestro sistema digestivo.

La fermentación se ocupa de la mayoría de la lactosa y algunos investigadores apuntan que podría alterar la estructura, función.  Además en el proceso, el alimento pierde parte importante de componentes escenciales y nutrientes.

Lácteos crudos, como la leche y el yogurt contienen una buena cantidad de proteínas, indispensables en cualquier tipo de dieta balanceada.

Lácteos prohibidos en la Dieta Paleo

Queso

Suero
Mantequilla

Yogur
Alimentos a base e leche
Postres lácteos
Pudines
Sopas, remas y salsas a base de leche

Margarina

Algunos complejos vitamínicos y medicamentos
Alimentos con ingredientes y aditivos como la lactosa, azúcar de leche, monohidrato de lactosa, grasas de leche, etc.

Riesgos en el consumo de Lácteos crudos

La leche cruda y productos lácteos crudos  no ha sido pasteurizada, por lo que pueden contraer un riesgo de contener bacterias, (tratamiento térmico) para matar las bacterias. La leche cruda y productos lácteos crudos  por lo que se dice que estos alimentos no son tan seguros como la leche pasteurizada y los productos lácteos elaborados con leche pasteurizada. Estas bacterias pueden  contener uno o más tipos de bacterias que podrían conllevar a la manifestación de graves enfermedades.

En muchos casos, personas con intolerancia a la lactosa, pueden consumir lácteos crudos sin ningún tipo de inconvenientes, ni irregularidades en su organismo. Esto dependerá del estado y condición de cada persona.